Pizarras Digitales Interactivas: el comienzo de una nueva era en la enseñanza

Tamara ÁlvarezTamara Álvarez
abril 1, 2009
COMENTARIOS

pizarra digitalImagina una clase de la universidad que dura dos horas. Al entrar, se pierden unos siete minutos en que la gente tome asiento y el profesor se ubique. Éste escribe en la pizarra el índice del temario del día, o bien, tiene que encender el ordenador, enchufarlo al proyector, esperar a que se caliente la lámpara de éste, conectarse a Internet, buscar el archivo que quiere mostrar… A lo tonto, hemos perdido alrededor de 20 minutos de clase.

Además, imaginemos que el profesor quiere ponernos un vídeo. Para ello, tendrá que encender el televisor del aula y el dvd, apagar el proyector, enchufar los altavoces… ¿Qué pasa si el profesor quiere enseñarnos también una presentación en Power Point? Pues tendrá que volver al ordenador y encender de nuevo el proyector… ¡Pero cuántos aparatos hacen falta para dar una clase!

La era de tener enchufados a la corriente 20 chismes para dar clase se acabó, ya que comienzan a implantarse en nuestras aulas las PDI, es decir, las pizarras digitales interactivas. Estos dispositivos aúnan en una sola pantalla todas las funciones de un ordenador, un televisor y una pizarra convencional. Para utilizarlas es necesario tener un ordenador que, a través de un magnetoscopio, proyecte las imágenes en una pantalla. Esta pantalla nos permite ver lo que hay en el ordenador –y las posibilidades que este tiene, sobre todo con Internet- y hacer anotaciones sobre ella al igual que se ha hecho toda la vida sobre la pizarra convencional con una tiza. Además, se pueden imprimir y guardar a modo de pantallazos aquello que hayamos escrito sobre la pizarra para poder recuperarlo después.

Varias universidades, como la Universidad Complutense de Madrid o la Universidad Autónoma de Barcelona, han realizado estudios sobre las posibilidades que ofrece la implantación de este sistema multimedia de enseñanza.

Entre las múltiples ventajas que ofrece la PDI se encuentran las posibilidades multimedia que nos ofrece como visualizar textos, vídeos y audios, así como interactuar con programas y personas a través de, por ejemplo, la web cam.

Los estudios realizados aseguran que aplicar esta nueva tecnología docente mejorará notablemente tanto la tarea del profesor, como la capacidad de asimilar los conocimientos por parte de los alumnos. De hecho, el uso de las PDI fomenta la participación, motivación y concentración del alumnado y mejora su rendimiento académico.

En cuanto a los profesores, estas pizarras amplían las posibilidades metodológicas y docentes. Por seguir con el ejemplo, con una PDI, el profesor entrará en clase, encenderá el ordenador y el proyector. Con esto, ya tendremos sobre la PDI el índice de los contenidos que va a dar el profesor. Si la clase es de Historia, por ejemplo, el profesor podrá mostrarnos desde un documental situado en Internet, hasta realizar una visita virtual por los mejores museos de historia del mundo. Todo esto subrayando y haciendo las anotaciones que crea convenientes. Quizás el profesor en cuestión tenga un amigo que sea historiador y quiera que sus alumnos puedan entrevistarle. Esto será posible con una conexión a Internet y una web cam. Al acabar la clase, podremos guardar la sesión y recuperarla cuando queramos.

Y en tu clase, ¿seguís utilizando tizas?

Comentarios