Asistencia en catástrofes naturales, la mejor opción de formación

Cristina de DiosCristina de Dios
marzo 14, 2011
COMMENTS

11M. Esta fecha vuelve a quedarse congelada en nuestra memoria. Parece una fecha fatídica y que da miedo mirar en el calendario. Ya la relacionamos con la masacre de los trenes de Atocha pero ahora también con lo sucedido el mismo día 7 años después. Y es que lo que está ocurriendo en Japón es una catástrofe sin precedentes. Una catástrofe del primer mundo, uno de los lugares, se supone, mejor preparados para enfrentarse a este tipo de desastres, uno de los países acostumbrados a sufrir terremotos. Eso sí, no de tanta magnitud ni acompañados, posteriormente, de tal furia del mar
Y es que se comió la tierra literalmente e hizo desaparecer del mapa pueblos enteros, donde muchos, han visto morir a la mitad de su población… pero aún se siguen sumando más y más muertos mientras las réplicas se siguen sucediendo y dando lugar a más terremotos de hasta 6 grados en la escala de Richter.
Por si fuera poco, la amenaza nuclear siembra el pánico no sólo en Japón, sino también en el mundo entero que, aunque ahora ni se siente ni se ve, las consecuencias futuras podrían ser devastadoras para toda su población… ¿Será, Japón, un nuevo Chernóbil?

Terremoto, tsunami y explosiones nucleares ¿Qué más puede pasar? Japón vive la mayor crisis desde la II Guerra Mundial, según su primer ministro, Naoto Kan. Y nosotros con el corazón en un puño al mirar las noticias o leer los periódicos. Parecía que todo había pasado y quizá lo peor está por llegar… Quizá no somos conscientes o ni siquiera tenemos capacidad para imaginar las terribles consecuencias que ya tiene esto y que perdurarán años y años. Y es que las imágenes captadas durante y tras la catástrofe del viernes parecen sacadas de cualquier escena que retrate el fin del mundo.

La economía mundial, hundida por la crisis global, vuelve a peligrar tras tambalearse, también, la tercera potencia del mundo.

¿Y ahora qué? Muchos nos quedamos inmóviles, sin saber qué hacer o cómo reaccionar o pensando que nada está en nuestra mano, pero nos equivocamos. Seguro que existe algo que todos y cada uno de nosotros podemos hacer.

De hecho, muchas Universidades han ofrecido y ofrecen a sus estudiantes, en muchas ocasiones, distintos cursos de cómo responder a una catástrofe.

Sin ir más lejos, el pasado mes de diciembre, la Universidad de León, ofrecía a sus estudiantes, un curso de este tipo, dentro del Proyecto Esfera Carta humanitaria en el campus de Ponferrada donde explicaban nociones y normas universales para actuar en caso de catástrofe.

La Universidad de Burgos, el pasado verano, ofertó el curso La Asistencia a las catástrofes internacionales. Con el objetivo de informar sobre las distintas catástrofes naturales sufridas en el mundo causadas por el cambio climático, se explicó qué es lo que ocurre y cómo se pueden afrontar situaciones de este tipo, cómo se han resuelto en otros casos y cómo se pueden prevenir. Los alumnos tuvieron la oportunidad de aprender a afrontar y a colaborar en la coordinación y resolución de estas situaciones, en la prevención, planificación, intervención o reconstrucción de estos países.

La Universidad de Cantabria, el pasado mes de noviembre, acogió el curso de formación continuada Participación multidisciplinar en la actuación antes grandes catástrofes.

Sin duda alguna, son más que importantes y esenciales los conocimientos teóricos y prácticos que aportan estos cursos y jornadas. Y somos muchos, los que, ahora más que nunca, nos gustaría ayudar y poner nuestro granito de arena para acelerar el proceso de recuperación de estos lugares.
Habrá que poner la mirada en los próximos cursos de las distintas Universidades porque seguro que vuelven a hacer ofertas similares tan necesarias ahora y siempre. Es la mejor opción de formación que, además, sirve de gran ayuda para los demás.

Imagen de previsualización de YouTube

Fuente foto: stock.xchng

Comments