No hay aprendizaje sin mente, ni mente sin cuerpo

Angela VásquezAngela Vásquez Oliver
octubre 28, 2011
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La lección difícil, cuadro de William-Adolphe Bouguereau

El aprendizaje, proceso gracias al que adquimos o modificamos nuestras habilidades, destrezas, conocimientos y conductas está intimamente relacionado a la neurociencia, el estudio biológico del cerebro.
Jordi Badía, del Equipo Emagister, ha extraido alguna referencias al respecto de un interesante artículo de Alvaro Fernandez en Cognitive Neuroscience.
> No hay aprendizaje sin mente, ni mente sin cuerpo:
Para aprender es evidente que es necesario cuidar nuestra mente para que esté capacitada y pueda absorber las olas de información con las que le vamos alimentando.
1.- El cerebro al igual que todo órgano, forma parte de un cuerpo que debemos cuidar si no queremos que se estropee. Es el 2% del total de la masa de nuestro cuerpo, pero consume el 20% del oxigeno y los nutrientes que ingerimos. Por eso no podemos descuidar su dieta.
2.- El ejercicio estimula la neurogénesis. Un pensamiento positivo y una orientación positiva en general, previenen la destrucción de neuronas. El stress es lo opuesto al ejercicio físico.
3.- El aprendizaje y los retos mentales estimulan la aparición de nuevas conexiones neuronales, pero una vez aparecen, el reto consiste en mantenerlas. Aparte de crearlas, hay que estimularas con constantes nuevos retos para que no desaparezcan. Seguro que tenemos retos continuos de aprendizaje que promoverán estas acciones.
4.- Somos un organismo en continuo y auto desarrollo. Por lo tanto la salud, desarrollo y mantenimiento de nuestro cerebro dependerá de los continuos estímulos que le vayamos proporcionando a lo largo de la vida. No hay edad para ello. Debemos conseguir un avance continuo. Explorar, viajar, enfrentarse a nuevos entornos y enfrentarse a nuevas situaciones, fuerzan el uso de nuestra mente. Bienvenida pues la diversidad y la variedad de situaciones.
5.- No alquiles tu mente. Utiliza tu mente para ti y no para satisfacer la de tu vecino. Toma tus propias decisiones y comete tus propios errores. Es la mejor forma de aprender y estimular la mente.
6.- Cuida tu círculo de relaciones. Por nuestra condición de animales sociales, es también importante que cuidemos nuestro circulo de relaciones. Es como una red social, cuanto más contactos, más aparecen.
7.- Y por último: reír, reír y reír. A parte de estimular y utilizar nuestros músculos faciales, también es una magnífica fuente de energía para nuestro cerebro. Estará mucho más receptivo a todos los estímulos que queramos darle.

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