¿Qué hacer después de graduarse?

Santiago OrtizSantiago Ortiz
agosto 13, 2012
COMENTARIOS

Al culminar una carrera universitaria, muchos jóvenes pueden sentirse cansados o desorientados; es recomendable hacer un alto, descansar y entender que recién es el comienzo de un largo recorrido profesional.

Pasar de ser un estudiante sin mayores preocupaciones, a insertarse en el mundo laboral, es una transición que puede resultar difícil, sobre todo para aquellas personas acostumbradas a depender del apoyo de sus padres, o que no han tenido la iniciativa de hacer algunas prácticas profesionales, ni han contactado empresas del sector con miras a obtener un empleo al graduarse.

Lo más recomendable al finalizar los estudios universitarios, es tomarse un descanso. Durante los últimos meses previos a la graduación, se viven situaciones de mucho estrés, que ameritan dedicación exclusiva, como por ejemplo la defensa de la tesis/tesina, lo que priva al estudiante de la posibilidad de mantenerse informado acerca de lo que acontece más allá de los muros de la universidad, y también de interactuar con otras personas de manera cotidiana.

Revisá las opciones de trabajo y estudio
Es necesario hacer un alto para decidir en mejores condiciones el rumbo que se tomará, dependiendo de los diferentes factores, como puede ser el económico: si es la búsqueda de empleo o la continuación de los estudios a otros niveles.

Luego de graduarse, ese pequeño descanso recomendable se aprovecha para leer los periódicos, conectarse a la web y revisar toda la información posible relacionada con la profesión: salarios, perspectivas, ofertas de empleo, mejores empresas del sector, y otros aspectos que aporten una visión actualizada de entorno laboral.

Si se decide continuar los estudios con alguna especialización, o tomar cursos de idiomas, computación o cualquier otra herramienta que permita actualizarse, la búsqueda se orientará a las propuestas formativas, horarios y costos.

Una vez que se ha determinado el rumbo a seguir, y la opción es el trabajo, hay que aprovechar todas las oportunidades que se presenten, dando dos pasos claves:

  • Elaborar un currículo académico impecable: Por falta de experiencia laboral, los recién graduados describen el proceso formativo cronológicamente, enumerando los cursos y talleres especiales, logros y reconocimientos que se hayan obtenido durante los estudios.
  •  Darse a conocer: A través de las redes sociales especializadas en empleo, poniéndose en contacto con antiguos profesores y compañeros, inscribiéndose en ferias, o en programas patrocinados por las universidades para recién graduados.

¿Qué cosas no hacer?

  • Dejar la búsqueda de empleo en manos de los padres: Una cosa es contar con la referencia de algunos amigos de la familia a quien dirigirse, y otra es esperar que los padres hablen con sus contactos o muevan sus influencias. Hay que asumir que se está ya en una etapa de la vida que requiere madurez, independencia y responsabilidad.
  • Colocar en el currículo información inapropiada
  • Vestirse informalmente: Una vez graduados, muchos jóvenes tienden a mantener la apariencia estudiantil, con cabellos largos o desarreglados, y ropa informal. A la hora de salir a buscar un empleo, la persona debe vestirse de acuerdo al nivel de profesionalismo que desea trasmitir.
  • Mentir sobre los conocimientos y capacidades: Los empleadores saben que los recién graduados no tienen experiencia laboral, y en ocasiones, esto representa una ventaja, pues algunos prefieren partir de cero, y formar ellos mismos a sus empleados. No es necesario mentir o sobreestimar las propias capacidades para causar una mejor impresión, porque el resultado puede ser todo lo contrario de lo esperado.

Fuente: Coyuntura Económica

Comentarios