¿El ebook o el book?
COMMENTS¿Cuántas veces hemos usado la excusa del traspapeleo?… montañas y montañas de papeles por las mesas, en las carpetas, en las mochilas… las bibliotecas estaban tan llenas de papeles en épocas de exámenes que muchas veces pensaba en todos los pobrecitos arbolitos talados… y claro, entre tanto papel, alguno se te iba del sitio, se te traspapelaba y luego tenías que buscarlo, ir en los apuntes para adelante, volver luego a la página que ponía no se qué… en fin, que acababan los folios sobadísimos.
Y una vez que aprobabas, ¡a ver qué haces con ellos!, porque eso de que el saber no ocupa lugar, está por ver, ¿eh?… al acabar la carrera, me deshice de unos cuantos –bastantes, en realidad- apuntes… y madrecita mía, ¡ví la luz!… descubrí que mi escritorio en realidad es más grande de lo que parece y todo…
Hoy, sin embargo, todo eso –o por lo menos mucho de eso-, una se lo puede ahorrar con un netbook o un ebook. Lo llevas en el bolso y lo sacas en el sitio más insospechada y… ¡hale, a leer! Aunque yo soy más tradicional en ese aspecto.
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Con pocas ganas por la pronta incorporación pero con la ilusión de conocer las nuevas asignaturas y las dinámicas de clase. Con ese gusanillo que después de seis años sigue intacto como cada primer día. Con la emoción de ver de nuevo a aquellos compañeros y amigos con los que no pude estar en verano. Con la curiosidad por todo lo que me iba a encontrar cuando llegara al que ha sido mi sitio durante los últimos años. Pero sobre todo con ganas de disfrutar al máximo de los pocos meses que me quedan como universitaria. Y digo pocos, porque después de una licenciatura y un máster, pretendo dejar atrás una de las épocas más gratificantes y anecdóticas de mi vida.
Apuntes, folios, un café, subrayadores de colores, otro café, dudas, pero sobre todo, nervios…muchos nervios. Este es el panorama que se vive estos días en las bibliotecas de todas las ciudades españolas. ¿Qué porqué? Porque en unas semanas multitud de estudiantes se enfrentan a la temida selectividad.

David Nuñez
Una vez más es verano de las universidades, empiezan su ciclo formativo para todos aquellos interesados en seguir su carrera lo más específica posible.
Imagina… vas de camino a clase en el metro, bus o quizás en coche. El trayecto es largo y justo ese día tienes un examen. ¿Te suena no? Seguro que si vas en transporte público y es hora punta tendrás que hacer malabarismos para sacar tus apuntes e intentar repasar, y si vas en coche y hay atasco lo de echar un vistazo rápido a los esquemas entre arranque y parada además de ser muy desaconsejable es complicado.