Vida pre-exámenes
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Ya se siente en el ambiente, junio está llegando y con él los exámenes. Ya huele a biblioteca, café de máquina, tinta fresca de los últimos apuntes,… sueño, subrayadores agotados y la sensación del no puedo. (Suerte aquellos que ya lo han padecido, o quizás lo recuerden con nostalgia).
Es posible que muchos ya os sintáis así haciendo sus habituales rituales, depravación de sueño y Coca-Cola, comportamientos compulsivos a modo de atracones de gemínalas,… o dormir en la biblioteca.
Para la mayoría de los universitarios, esta época del año (cuando comenzamos a cerrar un semestre) es una pesadilla de la que no podemos escapar: con ese maldito examen cada vez más cerca, en donde nos jugamos el todo por el todo, da lo mismo lo que hayas estudiado antes; es ahora cuando debes poner todo tu esfuerzo o resignarte.
Todos tenemos un ramo que nos ha complicado nuestro paso por la universidad, que por más que le pusiste empeño durante todo el semestre, jamás pudiste agarrarle el ritmo y acumulaste hojas y hojas sin nisiquiera leer. Te relajabas pensando que al final, con el examen, remontarías de manera increíble y estudiarías todo lo que no pudiste antes: resulta que ese momento llegó antes de lo esperado y es en 2 o 3 días más, y tú ahí, intentando sacarlo adelante.
A muchos el estrés nos juega una mala pasada y la ansiedad nos pone al límite. Por lo menos a mí, me da con la comida, y sobre todo con las cosas dulces: un buen chocolate con almendras no puede faltar en mis maratónicas noches de estudio. A otros les da con el cigarro o el café, lo cierto es que todas estas costumbres “anti nervios” a veces perjudican más de lo que pueden ayudar.
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“La buena postura se puede adquirir acertadamente sólo cuando el cuerpo entero está bajo perfecto control.” Pilates, el control armonioso del cuerpo Patricia Lamond, 2002.
Mediados de noviembre, hacemos balance y casi el primer cuatrimestre se ha ido volando. Metidos de lleno en el nuevo plan de estudios de la universidad, el renombrado “Plan Bolonia”, muchas universidades comienza sus exámenes en menos de tres semanas. ¡Qué no cunda el pánico! Hay vida después de los exámenes.

Es verano: mes de agosto. Madrid es el paraíso de los urbanitas con coche – se aparca en cualquier lado y no hay tráfico -, de los que no sudan a 40º C – es la sauna al aire libre; el consuelo de los que disfrutan de sus vacaciones en septiembre o de los que no tienen pueblo; o la tortura china para los que no pueden irse de vacaciones.

Horas y horas de estudio que en solo tres días decidirán el futuro de muchos estudiantes. Esto podría definir la situación que viven los chicos y chicas que durante estas semanas se están presentando y se presentarán a los exámenes de selectividad. Para todos ellos, lo más importante es conseguir la nota que necesitan para ingresar en la carrera que les gusta. Una vez conseguido este objetivo no cesan las preocupaciones ya que el pasar a formar parte de la vida universitaria nos ha quitado, en su momento, el sueño a más de uno.