De pronto nos volvemos a ver inmersos en otro conflicto internacional. Otro de esos que, como siempre y retratando al ser humano en su máxima expresión, conlleva sangre, violencia y muertes de gente inocente que es asesinada por cosas tan banales como decir lo que piensa, quiere o no comparte. Gente que planta cara a sus dirigentes políticos que haciendo gala de su poder, masacran a la población como si de un videojuego se tratara.
¿Y qué hacer en estas circunstancias? ¿Qué deben hacer el resto de países cuando en uno de ellos, su “líder” político, abusa de su poder hasta tal punto? ¿Deben ser espectadores y no tomar partido, o, todo lo contrario e intentar “ayudar” a la población?
Ya dudo de todo. Desmoraliza leer los periódicos. Muchas veces es mejor quedarse en la ignorancia y no saber lo que se cuece realmente. Ojos que no ven… ¿no es así?
Lo cierto es que por ignorar un problema no deja de existir y si en algún lugar del mundo se llega a superar la peor película de terror imaginable, si el exterminio de la población se vuelve a hacer real por si no hubiéramos tenido suficiente a lo largo de la historia… no se puede permitir. En esto seguro que todos los cuerdos pensamos igual, pero ¿de qué manera?
España ya toma partido en el conflicto de Libia para impedir que el régimen de Gadafi siga masacrando a la población y cuenta con el respaldo de la ONU que autoriza el uso de la fuerza para imponer una zona de exclusión aérea sobre el país. Y aunque sea “legal”, no sé hasta que punto es esto moral…
A mí todo esto me da mucho miedo, y por eso es por lo que intento documentarme sobre el tema, sobre los conflictos internacionales, los derechos humanos y saber qué pasa, qué posibles consecuencias puede tener todo ello.
En esta materia, la Universidad de Castilla La Mancha es la que mayor oferta propone desde siempre: la igualdad, el trabajo decente, la educación para la paz, los derechos humanos, el coodesarrollo son algunos ejemplos de jornadas o mesas redondas que se han celebrado en la universidad castellanomanchega con la presencia y participación de destacados ponentes nacionales e internacionales.
READ MORE


El mundo árabe está prácticamente patas arriba. Tras las revoluciones de Egipto llegaron más, actualmente la que más nos preocupa es la de Libia porque en este caso se está convirtiendo en un baño de sangre. Todos los casos se desarrollan de forma común, un líder que se aferra al poder que ha ostentado durante cuarenta años y un pueblo que cansado de vivir en represión sin ningún tipo de derecho decide, por fin, revelarse.
David Nuñez 