Formación

Emocionado por tu ingreso a la universidad, ¿qué sigue?

Isabel RojoIsabel Rojo
agosto 12, 2011
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Ingreso a la universidad (Foto: teens.com.pe)

Ingreso a la universidad (Foto: teens.com.pe)

Nervios, sudor, pláticas diarias sobre el mismo tema e incertidumbre te caracterizaron durante el proceso de espera de los resultados de admisión a la universidad. La respuesta, para tu fortuna, fue positiva, a pesar de lo difícil de la situación en México, pues tan sólo este año, 200 mil jóvenes fueron rechazados, iniciándose incluso el Movimiento de Aspirantes Excluidos de Educación Superior bajo la premisa “Luchamos por Educación para Todos”.

Los gastos que implica ingresar a la universidad son muchos, estos se multiplican si se trata de una institución privada, por eso, según cifras de la SEP, el 68% de los mexicanos lo hace en una pública. Además de los gastos de admisión, hay que sumar los materiales que se deben adquirir, como libros, cuadernos, lápices o una computadora. No es raro, entonces, entender que una de las razones principales por las que los estudiantes no terminan sus estudios universitarios sea el factor económico. De acuerdo con el informe Panorama de la Educación 2008 de la OCDE, el 40% de los mexicanos que ingresa a la universidad no termina.  

Por lo tanto, si lograste ingresar a una universidad pública, debes aprovechar la oportunidad, pues los gastos son mucho menores y la calidad educativa, sin duda, cumple con los estándares internacionales. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), por ejemplo, tiene un costo de inscripción y cuota única de 20 centavos y los alumnos no pagan Seguro de Gastos Médicos Mayores, ya que quedan adscritos al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que les brinda la atención médica.

 Ya estoy dentro, ahora…

-       Debes tener claro que la emoción que te dio saberte aceptado, la deberás conservar durante tu estancia, pues ésta te ayudará a esforzarte para tener un destacado historial académico y concluir favorablemente tus estudios.  

 -       Debes saber que tu vida universitaria trae muchos cambios: convivir con compañeros que vienen de diferentes instituciones de educación media superior, lo que permitirá que haya pluralidad y calidad en los grupos. Los maestros serán más exigentes, el trabajo y las lecturas más pesadas y tu vida cotidiana se modificará por el nuevo camino para llegar a las instalaciones de tu institución. 

-       Busca una ayuda financiera, una beca que les facilite las cosas a ti y a tu familia. Ésta no llegará del cielo, debes ser insistente en su búsqueda, responsabilizarte en la entrega de documentación y en los requisitos para conservarla. Una vez que la obtengas, debes establecer tu presupuesto y mantenerte dentro de él.

 -       Debes escoger a tus profesores con cuidado; en internet, con frecuencia, se encuentran evaluaciones hechas por estudiantes. Recuerda que las clases son el cimiento para tu vida profesional futura, así que la retroalimentación con alumnos de generaciones pasadas te ayudará. Un profesor “barco” te servirá para tener un buen promedio con poco esfuerzo, pero los problemas surgirán después, cuando te enfrentes en la vida laboral con carencias de conocimiento, así que cuando elijas maestros procura que estos sean competentes en sus temas, cumplidos con sus horarios de clase, brinden un entorno de aprendizaje positivo, a partir de la retroalimentación, y califiquen imparcialmente. 

-       Haz buen uso de los recursos de la institución, como la biblioteca, el gimnasio, las canchas, etcétera. Las actividades extracurriculares sin duda te brindarán oportunidades de formación y harán de tu paso por la universidad, una mejor experiencia.

 Ya estás dentro, ahora aprovecha muy bien tu estancia y haz que tu formación académica sea la que necesitas para tu crecimiento humano y profesional, y la que el país también demanda de ti.

Por Abigail Mendoza Morales

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